Artículos

El Carruaje Gallero

E


stamos en el año 2012, celebrando la conmemoración del bicentenario de “La Pepa”, concretamente en Cádiz, dónde se elaboró la Constitución Española así conocida, “Ley de todas las leyes”, de la que fuimos pioneros a nivel mundial. Estamos a tiempo, de aprovechando la congregación de todo el mundo iberoamericano y de sus jefes de estado en “La tacita de plata”, de ofrecer nuestros orígenes gallísticos, valorizar nuestra cultura gallera y fortalecer nuestros vínculos, para desarrollarnos y tener una sociedad mejor.

Y es que el mundo de los gallos no deja de sorprendernos, hoy nos ha permitido conocer algo más de ella y para mí, narrador, un verdadero honor poder compartirla. Dice así:

Propietario y Cochero D. Antonio Gutiérrez Martínez con Gallo linea Antonio Calvo Romero dirigiendo el carruaje gallero.

El pasado mes de marzo de este año en curso, estaba en el salón de mi casa, que también es la vuestra, compartiendo la sobremesa con mi familia, incluyendo mis nietos, y he de reconocer que tanta felicidad y tranquilidad, y con mi edad, me da por dormir, aunque ese día estuvo Dios alumbrándome para que estuviera atento a lo que iba a ocurrir.

Narraba mi hijo José Manuel “Chema” Calvo Amuedo, muy gallero también, que estando viendo la Televisión Pública de Andalucía llamada Canal Sur, pudo ver una reposición de la Exhibición de enganches ecuestre celebrada en Ronda en Septiembre de 2011, en la Plaza de Toros, entorno mágico, donde se celebran la famosa corrida de toros “Goyesca”, donde todo dentro de la lidia esta basado en las pinturas del famoso pintor D. Francisco de Goya. El motivo triunfal de comentar fue que hubo un enganche, un Carruaje Gallero, también conocido como Cockin Car, de dos ruedas, con una potencia de tres caballos, unidos por arriba por un violín rematado con una miniatura de gallo, conducido por su propietario y señora. Llevaba dos lacayos, que utilizaban de ayudantes y de sacar los dos gallos, que llevaban en sus correspondientes taquillas, disimuladas debajo de los asientos de los propietarios.

No podía pasar por alto esos detalles y quería saber más acerca de él.

Pregunté a amigos de Ronda y vecindario (Pepe el de la antigua Venta El Tropezón), y fue el quien me orientó que buscara por Jerez de la Frontera, provincia de Cádiz.

Confirmé en la retrasmisión televisiva, que el coche era el nº13 de la Exhibición, y que los caballos eran de la Yeguada Señorío de los Cedros, propiedad de D. Antonio Gutiérrez.

Más tarde a través de mi amigo Mariano, pude saber que ese carro se vendió en Francia, aunque ya tiene el encargo de conseguirme uno similar mi amigo Manuel, más conocido como “El Rubio Gavira”, paisano de mi pueblo, dedicado, además de ponerme el desayuno con su tostada y su café correspondiente, por las mañanas en su cafetería Majagua, a la venta de enganches y sus correspondientes guarnicionerías.

Es un coche diseño francés, de siglo XIX, construido en Francia por un cuñado de H. Binder, Alfred Belvallette, alrededor del 1870 y restaurado en el año 2010 por Jesús Cruz Manzano. Las guarniciones inglesas al violín kolin realizadas por Hermes Paris y restauradas por Francisco Dorantes (guarnicionero de la Casa Real Española).

Vista de perfil, D. Antonio Gutiérrez Martínez, propietario y cochero sobre carruaje gallero y D. Antonio Calvo Romero portando su taquilla.

Lo llamé una noche, a mi tocayo Antonio Gutiérrez, serían las 22:00 y me atendió excepcionalmente. Tal fue, que me invitó a acompañarle al Concurso de Exhibición de Enganches que se celebró en Jerez de la Frontera el sábado 12 de mayo de 2012, pues lo iba a sacar allí.

Fui con mi taquilla doble allí, con dos gallos, por la autopista que une Sevilla con Cádiz, con la ilusión de cuando un niño tiene su primer gallo.

Estaba en el Depósito de sementales de la Yeguada Militar de Jerez de la Frontera, rodeado de enganches de todos tipos: Limoneras (1 caballo), Troncos (2 caballos), Tándem (2 caballos), Tresillos (3 caballos), Cuartas (4 caballos) Media Potencia (5 caballos) y Cinco a la larga (5 caballos), todos ellos tirados por caballos andaluces perfectamente engalanados y con sus correspondientes guarnicionerías, cocheros llenos de plena sabiduría y profesión, acompañado de mis gallos, uno giro y el otro colorado. Mi primera impresión fue que realmente aquello era el mejor de los homenajes a esta cultura gallera. Un coche de caballos cuya finalidad era llevarlos al reñidero, como actividad social, en un escenario más que pintoresco. Hombres de todas las clases sociales, el mundo del caballo y su conexión con los Gallos Jerezanos.

Vista trasera, donde en primer término D. Antonio Calvo Romero junto a Taquilla de Gallos Antonio Calvo Romero, apoyado sobre la puerta de la taquilla del carruaje gallero.

Vista trasera donde parece que el Gallo Combatiente Español, Jerezano o Andaluz quiere entrar en su taquilla del carruaje, para proceder a su camino hacia el reñidero.

La llegada del enganche gallero, con un tresillo de caballos angloárabes negros, seguido del coche de un eje, dos ruedas, perfectamente dirigidos por su cochero y propietario, acompañado por sus correspondientes lacayos. Impresionado. Me explicó acerca de la trompeta o corneta, que llevaba, para a modo del lenguaje del Silbo (Originario de la isla de La Gomera, en las Islas Canarias), procedían antes de llegar a las Ventas (lugares donde comer en encrucijadas de caminos), para adelantar a los lugareños su próxima arribada, y según los gustos del susodicho y la hora de la misma, le tuvieran ya preparada una copa de sus afamados vinos jerezanos, también conocidos como sherry, en sus diferentes palos, amontillados, palo cortado, olorosos secos o dulces.

Mientras mis gallos aguardaban su reencuentro con su pasado. Parece que el destino además, quería que no fuera una cita más, un reencuentro sin emotividad. Los caballos van unidos superiormente por una pieza llamada violín, coronada con una pieza de un gallo de pelea.

Si bien, no estaba en su lugar. Se había perdido en el camino, o simplemente había volado, o quería dejarle ese honor a alguno de mis gallos. Desde estas humildes palabras, se lo agradezco de corazón en dónde esté. El Gallo Colorado fue el primero que cogí, majestuoso, quiso tomar posesión del mismo. Donde lo ponía, se lucía. Posaba.

Lacayos del carruaje gallero acompañados de D. Antonio Calvo Romero, sosteniendo un ejemplar Gallo Combatiente Español, Jerezano o Andaluz de su línea.

Vista de perfil de conjunto destacable.

Me añadió el cochero, que la nomenclatura del coche era por su funcionalidad de trasladar los gallos al reñidero o coliseo, pero que podía tener otra justificación, pues al ser un coche de dos ruedas, el cochero se balancea, se cimbrea, galleando al trote de los caballos, vanidoso, asemejándose a un gallo pavoneándose.

Desconozco si hay más coches, mas enganches o fue una genialidad de alguien que se lo pudo permitir, además de intentar devolverle a su majestad el Gallo lo que tanto nos ha dado.

Sería para mi un honor poder ir en ese coche a celebrar mis bodas de oro, con la banda sonora que nos ha acompañado toda mi vida, mis gallos en esas taquillas. Disfrutaríamos de unas copas veneciadas de Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda y remataríamos con una Mistela de Los Palacios y Villafranca, mi pueblo.

Más que agradecido a D. Antonio Gutiérrez Martinez, propietario del carruaje gallero y de la Yeguada Señorío de los Cedros, a Mariano mi amigo por serlo, a todas las personas que me ilusionan y me hacen sentirme querido, y a mis gallos.

Un amigo,

Antonio Calvo Romero

P.D: Si desean ver la exhibición de enganches de Caballos en la Real Maestranza de Ronda celebrada el 4 de septiembre de 2011, donde pueden ver el Carruaje Gallero perfectamente engalanado, pulse el siguiente enlace

Vídeo de enganches de caballos, Ronda. Canal Sur a la Carta.